Supongamos que, además de tu investigación sobre IA, te interesa el “Estoicismo”. No es un proyecto con fin, es un área de interés tuya.
Paso 1: Crear una Colección.
Las colecciones son como carpetas, pero con superpoderes. Creamos una colección llamada Filosofía Práctica. Todo lo que captures sobre este y otros temas similares vivirá acá adentro.
Paso 2: Notas atómicas para cada idea.
Leés las “Meditaciones” de Marco Aurelio. No copies y pegues todo el choclo. Creá notas atómicas:
Paso 3: Enlaces contextuales para tejer la red.
Ahora, conectás. En tu nota sobre La felicidad depende de la calidad de tus pensamientos, te das cuenta de que esto se relaciona con tu investigación sobre [[Ética en IA]]. ¡Pum! Las enlazás.
De repente, tu conocimiento sobre filosofía no es algo abstracto. Está directamente conectado con una reflexión tecnológica actual. Estás construyendo un puente entre lo que aprendés y lo que hacés.
Podés experimentar con las vistas. Quizás querés ver todas tus ideas de filosofía en una vista de galería, con una imagen inspiradora en cada una. O en una tabla, ordenada por autor. Vos mandás.